Glosario · Disbiosis y patología
Inflamación de bajo grado
En una frase
La inflamación de bajo grado es una activación inflamatoria sistémica, leve y persistente, sin infección ni lesión aguda que la explique. Se detecta por elevaciones discretas de marcadores como la PCR ultrasensible.
También se llama: inflamación crónica de bajo grado · inflamación sistémica de bajo grado · inflamación silenciosa · inflammaging · metainflamación
¿Qué es la inflamación de bajo grado?
La inflamación aguda es una respuesta útil y limitada en el tiempo: aparece ante una infección o una herida y se resuelve. La inflamación de bajo grado es distinta: es sistémica, de intensidad leve y persistente, y no tiene un desencadenante agudo evidente.
Una perspectiva publicada en Nature Medicine en 2019 (Furman y colaboradores) la vincula con enfermedades cardiovasculares, cáncer, diabetes, enfermedad renal crónica, hígado graso no alcohólico y trastornos autoinmunes y neurodegenerativos. Entre los factores de riesgo cita infecciones crónicas, sedentarismo, mala alimentación, tóxicos ambientales y estrés psicológico. Cuando se relaciona con el envejecimiento se habla de inflammaging, concepto propuesto por Franceschi y colaboradores en el año 2000; cuando se vincula a obesidad y metabolismo, de metainflamación.
Cómo se mide
No existe una prueba única. El marcador más usado es la proteína C reactiva ultrasensible (PCR-us). La declaración de la AHA y los CDC de 2003 (Pearson et al., Circulation) propuso, para valorar riesgo cardiovascular, estas categorías:
- Menos de 1 mg/L: riesgo bajo.
- Entre 1 y 3 mg/L: riesgo intermedio.
- Más de 3 mg/L: riesgo alto.
Valores por encima de 10 mg/L orientan más a un proceso inflamatorio agudo que a inflamación de bajo grado. Otros biomarcadores estudiados son la interleucina 6, el TNF-α o el fibrinógeno, con menos uso rutinario. Los rangos pueden variar entre laboratorios.
Relación con el intestino
Una de las hipótesis más estudiadas conecta la disbiosis con el aumento de la permeabilidad intestinal: el paso de componentes bacterianos como el lipopolisacárido (LPS) a la circulación activaría el sistema inmunitario. Cani y colaboradores describieron en 2007, en ratones alimentados con dieta rica en grasa, esta «endotoxemia metabólica». En personas, la relación se apoya sobre todo en estudios de asociación. Por otro lado, los ácidos grasos de cadena corta producidos por la microbiota tienen efectos antiinflamatorios descritos en el epitelio.
Conviene distinguirla de la inflamación local del intestino, que se valora con marcadores como la calprotectina fecal.
Ejemplo
Un internista revisa a un paciente con obesidad abdominal y prediabetes. La PCR-us es de 4 mg/L en dos determinaciones separadas, sin signos de infección. Lo interpreta como un posible estado de inflamación de bajo grado ligado al perfil metabólico y prioriza medidas sobre peso, actividad física y dieta, con control analítico posterior.
Inflamación de bajo grado en Xenogene
Xenogene no ofrece una prueba específica de inflamación sistémica. Sí estudia elementos que la literatura relaciona con ella en el eje intestinal: la composición de la microbiota, la metabolómica de ácidos grasos de cadena corta, la calprotectina o la zonulina como dato accesorio. Los perfiles integrados permiten leer esos resultados en conjunto, y su interpretación corresponde siempre al profesional sanitario que los solicita.
Preguntas frecuentes
¿Qué síntomas tiene la inflamación de bajo grado?
Normalmente ninguno específico: por eso se la llama a veces inflamación silenciosa. Se sospecha por el contexto clínico y se objetiva con análisis, no por síntomas. Cansancio o molestias difusas tienen muchas otras causas posibles.
¿Qué análisis detecta la inflamación crónica?
El más usado es la proteína C reactiva ultrasensible (PCR-us) en sangre, a veces junto con otros marcadores como la interleucina 6 o el fibrinógeno. Ningún marcador aislado basta: la interpretación la hace el profesional sanitario con la historia clínica.
¿La microbiota influye en la inflamación de bajo grado?
Los estudios la relacionan, sobre todo a través de la barrera intestinal y de los productos bacterianos que pueden pasar a la sangre. Buena parte de la evidencia mecanística procede de modelos animales, y en humanos predominan los estudios de asociación.
Términos relacionados
- Disbiosis
La disbiosis es una alteración de la composición o de la función de la microbiota respecto a lo que se considera compatible con la salud: pérdida de diversidad, de bacterias beneficiosas o sobrecrecimiento de otras.
- Permeabilidad intestinal
La permeabilidad intestinal es la facilidad con que sustancias de la luz del intestino atraviesan el epitelio hacia la sangre. Es una propiedad normal y regulada; su aumento se asocia con varias enfermedades.
- Biomarcador
Un biomarcador es una característica que se mide de forma objetiva y se evalúa como indicador de procesos biológicos normales, procesos patológicos o respuestas a una intervención terapéutica. Puede ser una molécula, una variante genética o una imagen.
- Calprotectina fecal
La calprotectina fecal es una proteína de los neutrófilos que se mide en heces como marcador de inflamación de la mucosa intestinal. Ayuda a distinguir la enfermedad inflamatoria intestinal de trastornos funcionales como el colon irritable.
- Ácidos grasos de cadena corta
Los ácidos grasos de cadena corta (AGCC) son ácidos grasos de 1 a 6 carbonos que produce la microbiota del colon al fermentar fibra y otros carbohidratos no digeribles. Los principales son acetato, propionato y butirato.
Contenido divulgativo para profesionales sanitarios y público general. No sustituye la valoración de un profesional sanitario: la indicación e interpretación de cualquier prueba corresponde al profesional que la solicita.
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