Glosario · Disbiosis y patología

Resistencia antimicrobiana

En una frase

La resistencia antimicrobiana es la capacidad de bacterias, virus, hongos o parásitos de dejar de responder a los fármacos que antes los controlaban, de modo que las infecciones se vuelven más difíciles de tratar.

También se llama: resistencias antimicrobianas · resistencia a los antimicrobianos · resistencia a antibióticos · resistencia antibiótica · AMR · multirresistencia

¿Qué es la resistencia antimicrobiana?

La resistencia antimicrobiana (RAM, o AMR por sus siglas en inglés) aparece cuando un microorganismo deja de ser sensible a un fármaco que antes lo inhibía o lo mataba. Afecta a antibióticos, antivirales, antifúngicos y antiparasitarios, aunque en la práctica clínica el problema más visible es la resistencia bacteriana a los antibióticos.

La OMS la describe como una de las principales amenazas mundiales para la salud pública. El análisis GRAM publicado en The Lancet en 2022 (Murray et al.) estimó que en 2019 la resistencia bacteriana causó directamente unos 1,27 millones de muertes y se asoció con unos 4,95 millones.

Cómo funciona

Los microorganismos adquieren resistencia por dos vías principales:

  • Mutaciones en su propio genoma, que modifican la diana del fármaco o su entrada en la célula.
  • Transferencia horizontal de genes, a menudo a través de plásmidos, que permite que un gen de resistencia pase de una bacteria a otra, incluso entre especies distintas.

Los mecanismos más frecuentes son la producción de enzimas que inactivan el antibiótico (por ejemplo, betalactamasas y carbapenemasas), la alteración de la diana, la reducción de la permeabilidad y las bombas de expulsión. Cuando una bacteria es resistente a varias familias de antibióticos se habla de multirresistencia (MDR) y, en casos extremos, de resistencia extensa (XDR).

Cómo se estudia

Hay dos enfoques complementarios:

  1. Fenotípico: el antibiograma mide cómo responde un aislado cultivado frente a cada antibiótico. Requiere que el microorganismo crezca, por lo que depende de un hemocultivo o cultivo positivo.
  2. Genotípico: técnicas como la PCR o la NGS detectan genes o marcadores asociados con resistencia directamente en la muestra.

La detección de un gen no equivale siempre a resistencia clínica, y su ausencia no asegura sensibilidad: puede haber mecanismos no incluidos en las bases de datos. Por eso ambos enfoques se combinan y la interpretación corresponde al profesional que solicita la prueba.

Ejemplo

Un intensivista atiende a un paciente con sospecha de sepsis que ya ha recibido antibióticos y cuyos hemocultivos son negativos. Solicita un análisis metagenómico de sangre. El informe identifica una enterobacteria y, además, un gen de carbapenemasa en un plásmido. Ese hallazgo no sustituye al antibiograma, pero orienta al equipo a valorar la cobertura antibiótica y a reforzar las medidas de control de infección mientras llegan otros resultados.

Resistencia antimicrobiana en Xenogene

El AMC CRITICAL es un análisis de metagenómica clínica en sangre venosa para situaciones críticas como sepsis, trasplantes o hemocultivos negativos persistentes. Según su ficha, además de identificar microorganismos, busca plásmidos y genes de resistencia antibiótica, señala resistencias múltiples (MDR) y extremas (XDR) e incluye alertas de patógenos multirresistentes. Es una herramienta de apoyo para el profesional sanitario, que integra estos datos con el cultivo, el antibiograma y la evolución del paciente.

Preguntas frecuentes

¿Qué causa la resistencia antimicrobiana?

Es un proceso natural: los microorganismos cambian genéticamente y los que sobreviven a un fármaco se multiplican. Según la OMS, el uso excesivo o inadecuado de antimicrobianos en personas, animales y plantas acelera ese proceso y su propagación.

¿Si se detecta un gen de resistencia, el antibiótico no funcionará?

No necesariamente. Un gen de resistencia indica un mecanismo posible, pero su expresión y su efecto real dependen del microorganismo y del contexto. Por eso los hallazgos genéticos se interpretan junto con el antibiograma, cuando existe, y con la situación clínica.

¿La resistencia antimicrobiana es lo mismo que la resistencia del cuerpo al antibiótico?

No. Quien se vuelve resistente es el microorganismo, no la persona. Una persona puede portar bacterias resistentes en su microbiota sin tener síntomas, y transmitirlas.

Términos relacionados

  • Sepsis

    La sepsis es una disfunción orgánica potencialmente mortal causada por una respuesta desregulada del organismo frente a una infección (definición Sepsis-3, 2016). Es una urgencia médica que requiere tratamiento inmediato.

  • Bacteriemia

    La bacteriemia es la presencia de bacterias viables en la sangre, normalmente confirmada mediante hemocultivos. Puede ser transitoria y sin consecuencias o formar parte de una infección grave; no es lo mismo que la sepsis, que se define por la respuesta del organismo.

  • Hemocultivo

    El hemocultivo es el cultivo de una muestra de sangre en frascos con medio nutritivo para detectar si hay bacterias u hongos vivos en el torrente sanguíneo. Si crecen, se identifican y se estudia su sensibilidad a los antibióticos con un antibiograma.

  • Metagenómica clínica

    La metagenómica clínica (mNGS) es la secuenciación no dirigida del material genético de una muestra de un paciente para detectar bacterias, virus, hongos o parásitos sin elegir de antemano qué patógeno buscar. Complementa al cultivo y al antibiograma; no los sustituye.

  • NGS (secuenciación de nueva generación)

    La NGS (secuenciación de nueva generación) es un conjunto de tecnologías que leen en paralelo millones de fragmentos de ADN o ARN en una sola ejecución, lo que permite estudiar genomas, genes o comunidades microbianas completas de forma masiva.

Contenido divulgativo para profesionales sanitarios y público general. No sustituye la valoración de un profesional sanitario: la indicación e interpretación de cualquier prueba corresponde al profesional que la solicita.

Actualizado el

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