Glosario · Disbiosis y patología
Bacteriemia
En una frase
La bacteriemia es la presencia de bacterias viables en la sangre, normalmente confirmada mediante hemocultivos. Puede ser transitoria y sin consecuencias o formar parte de una infección grave; no es lo mismo que la sepsis, que se define por la respuesta del organismo.
También se llama: bacteriemias · bacteremia · bacteraemia · infección del torrente sanguíneo · bacteriemia relacionada con catéter
¿Qué es la bacteriemia?
En condiciones normales la sangre es estéril. Se habla de bacteriemia cuando hay bacterias vivas circulando en ella, y de fungemia si se trata de hongos. El término describe un hallazgo microbiológico, no una gravedad concreta: abarca desde el paso fugaz de bacterias de la boca a la sangre al masticar o cepillarse los dientes hasta una infección del torrente sanguíneo con fiebre alta y afectación general.
Tipos y causas
- Transitoria: dura minutos, suele pasar desapercibida y el sistema inmunitario la controla en personas sanas.
- Intermitente o persistente: se repite o se mantiene, como en abscesos no drenados o en la endocarditis.
- Primaria: sin foco identificado, o relacionada con catéteres intravasculares.
- Secundaria: procede de un foco conocido, por ejemplo una infección urinaria, abdominal, respiratoria o de piel.
Los factores de riesgo incluyen catéteres y dispositivos, inmunodepresión, edad avanzada, diálisis, cirugía reciente y prótesis.
Bacteriemia y sepsis
No son sinónimos. Según el consenso Sepsis-3 (Singer et al., JAMA, 2016), la sepsis es una disfunción orgánica potencialmente mortal causada por una respuesta desregulada del huésped a una infección. Una bacteriemia puede no causar sepsis, y muchos pacientes con sepsis tienen hemocultivos negativos, ya sea porque el foco no pasa a la sangre o porque ya habían recibido antibióticos.
Cómo se diagnostica
La prueba de referencia es el hemocultivo. Además de confirmar la bacteriemia, aísla la bacteria para estudiar su sensibilidad y detectar resistencia antimicrobiana. Interpretar un positivo exige criterio: un estafilococo coagulasa negativo en una sola tanda suele ser contaminación, mientras que Staphylococcus aureus o E. coli en sangre casi siempre se consideran significativos.
Cuando los hemocultivos son negativos y la sospecha persiste, las pruebas moleculares y la metagenómica clínica pueden detectar ADN bacteriano. Detectar ADN, sin embargo, no prueba por sí solo que haya bacterias viables, y estos métodos complementan al cultivo, no lo sustituyen.
Ejemplo
Un paciente en hemodiálisis con catéter venoso central presenta fiebre durante la sesión. Se extraen hemocultivos del catéter y de una vena periférica. Ambos crecen S. aureus, con positividad más precoz en la muestra del catéter, lo que orienta a una bacteriemia relacionada con catéter. El equipo decide el tratamiento antibiótico y el manejo del catéter según el antibiograma y los protocolos del centro.
Bacteriemia en Xenogene
La ficha del AMC en Sangre de Xenogene incluye la bacteriemia en pacientes inmunodeprimidos entre sus indicaciones prioritarias, junto con la sepsis y la fiebre de origen desconocido. El análisis busca material genético de bacterias, virus, hongos, parásitos y micobacterias, así como genes de resistencia y virulencia, en sangre venosa. La propia ficha recomienda considerar posibles contaminaciones por cocos grampositivos, recuerda que la ausencia de detección no excluye infección y deja la interpretación en manos del equipo clínico.
Preguntas frecuentes
¿Bacteriemia es lo mismo que sepsis?
No. La bacteriemia describe la presencia de bacterias en la sangre; la sepsis es una disfunción orgánica potencialmente mortal causada por una respuesta desregulada del organismo a una infección. Puede haber bacteriemia sin sepsis y sepsis con hemocultivos negativos.
¿Es grave tener bacteriemia?
Depende del contexto. Las bacteriemias transitorias, como las que pueden producirse al cepillarse los dientes o tras algunos procedimientos, suelen resolverse solas en personas sanas. Una bacteriemia por una infección activa, en cambio, puede ser grave y requiere valoración y tratamiento médico.
¿Cómo se diagnostica una bacteriemia?
Con hemocultivos: varias tandas de sangre extraídas con técnica aséptica, idealmente antes de los antibióticos. Si crece una bacteria, se identifica y se hace un antibiograma. Las pruebas moleculares pueden complementar el estudio en casos seleccionados.
Términos relacionados
- Hemocultivo
El hemocultivo es el cultivo de una muestra de sangre en frascos con medio nutritivo para detectar si hay bacterias u hongos vivos en el torrente sanguíneo. Si crecen, se identifican y se estudia su sensibilidad a los antibióticos con un antibiograma.
- Sepsis
La sepsis es una disfunción orgánica potencialmente mortal causada por una respuesta desregulada del organismo frente a una infección (definición Sepsis-3, 2016). Es una urgencia médica que requiere tratamiento inmediato.
- Metagenómica clínica
La metagenómica clínica (mNGS) es la secuenciación no dirigida del material genético de una muestra de un paciente para detectar bacterias, virus, hongos o parásitos sin elegir de antemano qué patógeno buscar. Complementa al cultivo y al antibiograma; no los sustituye.
- Resistencia antimicrobiana
La resistencia antimicrobiana es la capacidad de bacterias, virus, hongos o parásitos de dejar de responder a los fármacos que antes los controlaban, de modo que las infecciones se vuelven más difíciles de tratar.
Contenido divulgativo para profesionales sanitarios y público general. No sustituye la valoración de un profesional sanitario: la indicación e interpretación de cualquier prueba corresponde al profesional que la solicita.
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